Respetable Logia Simbólica «San Francisco de Asís» No. 8

Rito que Práctica: Rito York.
Días de Reunión: Jueves.
Contacto: 55 4193 7339

“Alabado seas, mi Señor, en todas tus criaturas,
especialmente en el señor hermano Sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.”

– Cántico de las criaturas.

 

La Respetable Logia Simbólica San Francisco de Asís Número 8 representa un espacio de reflexión, fraternidad y compromiso con los ideales que el santo encarnó en su vida y legado. Su ejemplo de humildad, servicio y amor universal ofrece una guía ética y espiritual que trasciende las fronteras religiosas, sociales y culturales, y que resuena profundamente en los principios masónicos.

SAN FRANCISCO DE ASÍS.

Nacido en 1182 en Asís, Italia, como Giovanni di Pietro Bernardone, fue hijo de un próspero comerciante. Vivió una juventud marcada por la riqueza y las comodidades. Sin embargo, tras una serie de experiencias personales, incluyendo una enfermedad grave y un período de cautiverio durante una guerra, empezó a cuestionar el sentido de su vida.

En 1206, mientras rezaba ante un crucifijo en la iglesia de San Damián, escuchó una voz que le decía: “Francisco, ve y repara mi iglesia, que se está cayendo en ruinas”. Este llamado lo llevó a abandonar su vida anterior y dedicarse a la pobreza y al servicio a los demás.

Su vida estuvo marcada por una profunda espiritualidad, un amor incondicional por la naturaleza y un compromiso con los más necesitados.

San Francisco de Asís es venerado como el santo patrón de los animales, de la ecología, de Italia, así como de diversas ciudades y pueblos alrededor del mundo. Su legado perdura en la espiritualidad franciscana, que continúa inspirando a millones de personas alrededor del planeta a vivir una vida de humildad, servicio y amor por la creación.

 

IDEALES MASÓNICOS.

Muchos de los principios practicados por San Francisco a lo largo de su vida, convergen con los ideales rectores de la masonería universal:

Fraternidad universal: Francisco veía a todos los seres de la creación como hermanos y hermanas, sin distinción de raza, credo o condición social. Este espíritu de fraternidad es esencial en la masonería, que promueve la

igualdad y la unidad entre sus miembros.

Servicio desinteresado: Su vida fue un constante servicio a los demás, especialmente a los más necesitados. La masonería también enfatiza la importancia del servicio a la comunidad y la ayuda al prójimo.

Búsqueda de la verdad y la sabiduría: Francisco dedicó su vida a la búsqueda de la verdad a través de la oración, la meditación y el estudio. La masonería valora la búsqueda del conocimiento y la verdad como un camino hacia la iluminación personal y colectiva.

Humildad y sencillez: Renunció a los lujos y vivió con sencillez, mostrando que la verdadera riqueza reside en el espíritu. La masonería enseña que la humildad es una virtud esencial para el crecimiento personal y la armonía en la comunidad, pues dicha cualidad ayuda a eliminar de nuestros corazones y conciencias todos los vicios y superficialidades de la vida.

 

SU EMBLEMA.

Dentro del emblema de nuestra Logia Simbólica, se encuentran los siguientes elementos:

Granadas, enredaderas y lirios: símbolos de paz, unidad y abundancia.

Volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl: representativos de la ubicación geográfica en donde se encuentra nuestra Logia, la Ciudad de México.

Sol, luna y estrellas: astros gobernantes del día y la noche, símbolo de dualidad. De igual manera son alusivos a la tercera y quinta estrofa del cántico de las criaturas escrito por el propio San Francisco de Asís.

Cruz tau: emblema usado por San Francisco de Asís como firma y emblema personal, es un signo visible de fe, humildad, compromiso y amor a la creación.

De la cruz emana un pergamino con el lema “Pax et bonum”, frase usada por el propio santo a manera de saludo personal.

Dicha frase, cuya traducción al español significa “Paz y bien”, más que un simple saludo es una forma de vida, una síntesis del mensaje y del modo de vida en que San Francisco de Asís entendía su relación con Dios, con los demás y con toda la creación: amor, justicia, verdad, diálogo, humildad, caridad, servicio y compasión.

Lobo de Gubbio: alusivo a uno de los pasajes más recordados de la vida de San Francisco de Asís. En la ciudad de Gubbio (Italia), un enorme lobo aterrorizaba a la gente: mataba ganado, atacaba a personas y tenía a la población en pánico.

San Francisco fue a enfrentarlo, no con armas, sino con fe.

Habló al lobo para pedirle que dejara de hacer daño y, a cambio, prometió que la gente de Gubbio le daría alimento.

El lobo aceptó el trato inclinando la cabeza y colocando su pata en la mano de Francisco como señal de paz.

Ciervo: Su figura grácil y noble se asocia a la no violencia, a la armonía con la creación, y al misticismo natural que San Francisco vivía intensamente.

En resumen, los elementos que conforman el emblema de nuestra Logia, buscan resaltar la creación realizada por el Gran Arquitecto Del Universo (Dios), ante quien nosotros como masones, siempre nos dirigimos con reverencia.

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